No te quedaste con la poesía por ser la única que te soportaba.
Te quedaste con ella porque era la única que no te pedía explicaciones,
el ser humano es más complejo.

Y por seguir con esta despedida poética añadiré:
Anoche me hubiera metido en tu cama
como quién fuma en el último día de vida
sabiendo que lo que no mata,
tampoco cura.

Querido tú número X en mi lista de llantos por pseudoamor:
Nunca fuimos eso que las editoriales publican,
he ahí el problema.

Anuncios